Si tienes acceso a las tarifas r movil podrás comprobar que sus clientes cuentan con una de las tarifas planas para móvil más baratas, especialmente si cuentan con otros productos contratados como el combo de Internet, teléfono fijo, televisión y móvil. En estos casos, por muy poco dinero al mes, es posible hablar de manera ilimitada. La única condición es que las llamadas no pueden durar más de una hora, ya que de ser así se cobran los minutos adicionales. Eso sí, nada impide al cliente colgar cuando lleva hablando cincuenta y nueve minutos con un número determinado, volver a llamar y seguir hablando por otro tanto.

Pero, ¿compensan realmente estas tarifas? Solo hay que hacer cuentas. Una tarifa plana con llamadas ilimitadas puede conseguirse a partir de los 12 euros. Esto puede compensar a las personas que, normalmente, hablan mucho y con muchos números diferentes. Ya que estarán haciendo un gran número de llamadas de diferente duración.

Para quienes hace pocas llamadas pero muy largas, puede ser más beneficiosa una tarifa en la cual paguen solo el establecimiento de llamada y, una vez que se establece, no importa cuánto tiempo se habla. Para aquellos que realmente usan muy poco el teléfono móvil les compensará pagar el mínimo mensual y pagar por el establecimiento de llamada y los minutos que dure cada llamada.

Las tarifas planas de  móvil son muy prácticas para quienes quieren hablar sin preocuparse de hacer cálculos. No son demasiado caras y evitan muchos sustos a final de mes, cuando llega la factura del teléfono y resulta ser una cantidad muy por encima de la que se esperaba. Por eso, si eres una persona que no tienes hábitos fijos y que tienes etapas de mucho uso del teléfono en las que te cuesta llevar el control, lo mejor es una tarifa que te evite los disgustos.

También son perfectas para hijos adolescentes que a veces son un poco dados a dejarse llevar por el teléfono. En cualquier caso, las facturas por minutos también pueden limitarse, avisando al usuario de que ha sobrepasado el tope que tenía marcado y que por tanto no podrá hablar más sin coste hasta que comience el nuevo periodo de facturación. Esta también es una buena manera de hacer que el joven aprenda a dosificar y no esté todo el día hablando por el teléfono.