Me gusta observar como mi hijo va tomando interés por algunas cosas y dejando otras de lado. Hemos descubierto que los peluches no le hacen ninguna gracia y, por el contrario, disfruta mucho con aquellos juguetes que puede sujetar con una mano y si tienen botones y luces, mejor que mejor.

Ahora mismo toda la casa es su campo de juegos. No le tenemos vetada la entrada en ningún lugar. Por supuesto, siempre vamos con él allá donde va, y tenemos un especial cuidado en la cocina y en los baños pero, como digo, tiene vía libre. Como ya camina, la cosa se complica un poco más y todo lo que está a su altura está en peligro. La casa está en permanente cambio para adaptarse a sus cambios, valga la redundancia.

Y uno de los que se avecina es la habitación. Hasta ahora sigue durmiendo en el dormitorio de los papis pero quizás ha llegado la hora de trasladarlo a su habitación. Al contrario que otros padres, nosotros todavía no hemos decorado nada, es una habitación cualquiera sin globos, ni Láminas para niños ni un ‘bienvenida Fulanito’. La verdad es que ni mi mujer ni yo nos atraen mucho las cursilerías, con todo mis respeto para los padres cursis…

No sé si eso sucede en la realidad, pero al menos en las películas los papás se toman muy en serio la decoración de la habitación de los bebés incluso varios meses antes de que lleguen. Lo primero es que a mí me daba un poco de mal rollo decorar la habitación de alguien que todavía no ha nacido. Y también creo que uno debe hacer lo que le sale de forma natural: y a nosotros lo de la algarabía decorativa no nos sale.

No obstante, ahora que el niño ya no es bebé y está listo para su primera emancipación tal vez haya llegado el momento de hacer que se sienta más a gusto en la habitación, que una cosa es ser cursi y otra un rancio, ¿no?

Hemos estado viendo algunas tiendas online especializadas en decoración infantil y nos han llamado la atención las Láminas para niños, las puedes colocar como quieres y personalizarlas y, sin ser muy caras, crean un espacio muy divertido. Las tendremos en cuenta.