El deporte de alta competición vive para los aficionados y los medios de comunicación. Los sueldos multimillonarios de los deportistas derivan del interés que despiertan en los fans y en la gestión de esa pasión que hacen los medios especializados. Entre estos últimos, las televisiones se han convertido en el sostén esencial del negocio. Sucede en todos los deportes: fútbol, baloncesto, tenis, etc.
Las televisiones mandan, es así. Las exorbitantes cantidades de dinero que pagan por tener los derechos de retransmisión de muchos eventos deportivos tienen como contrapartida una serie de exigencias, como son los horarios de los partidos. Por eso no sorprende que los ‘clásicos’ (como los llaman ahora, a la argentina) Real Madrid-Barcelona se televisen en horarios para que el mercado oriental pueda disfrutarlos.
Si los diferentes agentes que participan en el deporte de alta competición no se ponen las pilas, no se adaptan a la realidad, corren el riesgo de quedarse fuera. Es el caso, por ejemplo, de Roland Garros, cuyo torneo es un clásico en peligro por sus problemas con las cubiertas retractiles.
Tal vez la lluvia sea una maravilla en Sevilla, pero en París desde luego que no. La edición 2016 de este Grand Slam, estuvo pasada por agua hasta el punto de deslucir el torneo de forma histórica. Es cierto que los meteorólogos señalaron que había sido mala suerte, uno de los mayores temporales que se recordaba en las últimas décadas, pero la realidad es que un evento deportivo de tanta magnitud como un Gran Slam, en la que hay tanto dinero en juego, no puede permitirse estar a merced del tiempo.
Sin ir más lejos, el US Open de Nueva York optó por cubiertas retractiles para su pista central, y eso que es la pista de tenis de mayor capacidad del mundo. Pero en septiembre, en Nueva York, nunca se sabe con el tiempo, lo mismo que en mayo en París…
Los jugadores se enfurruñaron, los aficionados protestaron y las televisiones fruncieron el ceño… El Roland Garros 2016 será recordada como la edición más accidentada de los últimos años… además de por el triunfo de Muguruza.