No es un producto barato, pero pocos pueden resistirse… si tienen suficiente dinero en la cartera. El Jamón de Jabugo es uno de los reyes indiscutibles de la mesa, una delicatessen que pone a España en el mapa culinario a nivel mundial, como lo puedan ser también el Rioja, el cava o la paella. Comprar jamón ibérico en Navidad es una de las costumbres más arraigadas en nuestro país. Pero hay jamones y jamones, también de Jabugo…
Recientemente el libro de los récords Guinness certificaba un jamón de Jabugo como el más caro del mundo superando los 3.000 euros. ¿Por qué tan caro? Los procesos en la cría del cerdo y en la producción del jamón son tan específicos que disparan el precio del producto.
Hablamos de una ganadería ecológica que implementa las últimas tendencias y las tecnologías más modernas a un proceso de cría y curación con siglos de historia. Se trata de mantener intactas las tradiciones más arraigadas pero incluyendo aquellos elementos tecnológicos que puedan aportar un plus para que el producto final alcance una cotas de calidad nunca vistas en este tipo de productos.
Por supuesto, hablamos de cerdos ibéricos que viven en libertad en un parque natural bajo la atenta mirada de los criadores. El ecosistema está plagado de encinas, alcornoques y dehesas y el alimento de los cerdos es totalmente natural. Por otro lado, el proceso de curación dura unos 6 años y está sometido a los más estrictos controles de calidad. Así es el jamón ibérico más caro del mundo.
Por suerte para los que no somos millonarios, también se puede comprar jamon iberico por precios más asequibles. Todo el mundo sabe que el jamón ibérico, sea de Jabugo o de otro enclave de prestigio,  no es barato, pero la calidad se paga. El sabor de un buen ibérico es inconfundible y se diferencia muy bien de un jamón común.
Por otro lado, diversos estudios recomiendan el jamón ibérico por delante de otros embutidos y carnes. Se trata de un producto saludable que, obviamente, hay que comer con moderación pero que también es beneficioso para la salud. Y además está riquísimo.