Un negocio más dentro de lo que son los inmuebles para empresas es la venta de naves industriales. Algunos inversores avispados que poseían un cierto capital invirtieron en naves durante la crisis, las cuales se vendían a muy bajo precio porque había muchos negocios que cerraban y necesitan deshacerse de sus espacios. Ahora, las venden ganando una buena cantidad de dinero al precio actual del mercado.

Pero el negocio más habitual es el de la construcción de naves industriales para vender más adelante. Para esto, lo que se compran son los terrenos en los que se pueden levantar naves. Estos terrenos tienen que tener una buena situación, es decir, deben de estar bien comunicados para que puedan tener éxito.

Una vez que se cuenta con los terrenos se levantan las naves industriales. En muchos casos se realizan naves estándar, todas muy similares aunque pueden tener un mayor o un menor tamaño. En otros casos, se realizan trabajos más especializados, como naves orientadas a una actividad en concreto que se realiza de manera habitual en la zona.

Con las naves ya construidas solo queda ir encontrado comprador para ellas, alguien que quiera montar su negocio y que no quiera embarcarse en una construcción, sino que desee encontrar una nave que encaje en lo que necesita.

Muchos de estos proyectos se realizan en varias etapas. Se compran los terrenos y se construye solo un área de los mismos y, una vez que estas naves se han vendido, con el dinero ganado se construyen otra tanda de ellas y así sucesivamente. Evidentemente, en cada etapa del negocio se recoge una cantidad en concepto de beneficios.

Hacer esto tiene varias ventajas, ya que no es lo mismo tener a la venta un par de naves que tener media docena. Cuando se venden muchas a la vez, hay ocasiones en la que es urgente la entrada de dinero, ya que todo está invertido y no hay demasiado capital en efectivo. Esto puede hacer que se acabe vendiendo más barato. Además, el hecho de haber menos naves permite jugar más con los precios, pidiendo un precio algos superior a cuando hay muchas disponibles.

Algunos constructores que se dedican a este tema de especulación con naves van un paso más allá y las construyen a medida para un cliente que les hace el encargo. Ellos buscan el terreno, levantan la nave y cobran por lo que se ha hecho, incluidos sus servicios.