Si estás pensando en comprar un audi segunda mano barato o similar te ofrecemos algunos consejos para que puedas ahorrar en la compra de tu vehículo y conseguir la mejor opción del mercado.

-No tengas prisa: esta es la máxima principal a la hora de comprar coche. Si tienes prisa te enfrentas a dos problemas, el primero es que vas a tener que comprar algo de los disponible en ese momento aunque no sea lo que de verdad quieres. Lo segundo es que el vendedor será consciente de que tienes urgencia en la compra y por tanto no se va a preocupar de ofrecerte el mejor precio, sino que es más que probable que te haga menos rebaja de la que podría hacer a otro cliente al que viera menos apresurado.

-Visita a varios vendedores: de esta manera te harás una mejor idea de qué tipo de vehículos se encuentran con más frecuencia en el mercado de segunda mano y también de los precios que se manejan. Al negociar con varios vendedores diferentes es también más fácil que puedas arrancarles un precio más ajustado, porque sabrás con qué márgenes juegan en otras casas.

-Llévate a un mecánico de confianza: si tienes un mecánico de total confianza puedes pedirle que te acompañe a mirar los coches. Él verá rápidamente pequeños fallos por los que podrá regatear un precio mucho mejor o descartará coches que puedan verse muy bien por fuera pero que sus motores no están en el mejor momento.

También te podrá aconsejar respecto a qué modelos han salido mejores, más resistentes y con menos consumo y cuales han dado más problemas que han obligado a un mayor número de visitas a los talleres. Todos estos datos son muy importantes para decidir qué vehículo comprar.

-Prueba siempre el coche: a veces, al probar un coche nos damos cuenta de que aunque cumple todos los requisitos que queremos, no acabamos de sentirnos cómodos en su manejo. Quizás porque siempre hemos tenido un coche alto y este es demasido bajo o al contrario o quizás porque se trata de un vehículo demasiado pequeño.

Hay cosas a las que nos acostumbramos con el tiempo y otras que pueden suponer un verdadero problema. Cada persona sabe cuáles son sus límites y qué puede y qué no puede tolerar. Solo al conducir el coche se descubren estos detalles.