¿Qué opciones existen para un mayor con Alzheimer?

Las personas con Alzheimer son dependientes totales y, como sucede en estos casos, las opciones para sus cuidados están muy limitadas. Muchas residencias públicas no aceptan a este tipo de enfermos porque no pueden darles los cuidados que necesitan y en las privadas, los precios son tan altos que la mayoría de las personas no pueden asumir el coste. Además, no todas las familias están dispuestas a dejar a su mayor en una residencia.

Los cuidadores a domicilio son una opción, pero no pueden dar al anciano las terapias que necesita: fisioterapia, ejercicios de estimulación cognitiva mientras todavía sean útiles o simple gimnasia de mantenimiento. Para esto, hay que recurrir a los Centros de día para mayores con alzheimer.

Estos centros pueden ser gestionados por una empresa privada o por una asociación sin ánimo de lucro, como son las asociaciones de enfermos. En cualquiera de los dos casos las plazas son limitadas y hay que pagar por el servicio. Pero ofrecen a cambio una oportunidad extraordinaria, ya que se tienen la seguridad de una buena atención, la mejor para las necesidades de la persona enferma y, a la vez, permiten que la familia pueda hacer una vida más o menos normal.

Lo habitual es visitar varios de estos centros para conocer sus tarifas, las posibilidades de ayudas y también las actividades que se llevan a cabo. Los horarios y el transporte también son importantes, ya que a veces no importa que queden lejos de casa si se cuenta con un servicio que los recoja y los vuelva a traer.

Siempre hay que pedir referencias de estos centros para asegurarnos de que todo es legal y de que dejamos a los mayores en muy buenas manos. En muchos casos, el neurólogo que lleva al enfermo puede darnos referencias sobre estos centros que, por su profesión, suele conocer bastante bien. Incluso también puede darnos nombres que no habíamos barajado por desconocimiento.

Cuando una familia tiene que afrontar el cuidado de una persona enferma y esto supone un mazazo para su economía siempre se puede acudir a la trabajadora social de la zona. Ella, o él que también los hay, nos dará las pautas a seguir para poder solicitar subvenciones o ayudas tanto para pagar el centro de día como para realizar obras en casa, muchas veces imprescindibles para poder cuidar a una persona dependiente.

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