¿Es seguro comprar cortinas online?

Ahora que todo se compra a través de Internet son muchos los que también adquieren sus cortinas online. Pero, ¿es seguro comprarlas así? ¿Cómo suelen ser estas experiencias? Una buena manera de saberlo es leyendo opiniones de clientes que las han comprado y que son, en general, muy positivas. La mayoría alaban la comodidad de este método para comprar y también el ahorro que suelen conseguir al adquirir cortinas más baratas de lo que las encontraban en su ciudad o con muy buenas ofertas que han podido aprovechar.

Hay que diferenciar entre dos tipos de cortinas diferentes, las que se venden ya confeccionadas y las que se realizan a medida. Las cortinas confeccionadas no tienen ningún problema para comprarse a través de Internet más allá de tener claro su color exacto. Vienen empaquetadas tal y como las adquirimos en el comercio y en ocasiones, al ser las mismas marcas, sabemos exactamente qué va a llegar aunque lo hayamos comprado a un precio más bajo.

Las cortinas a medida necesitan de una mayor atención. Para empezar hay que escoger la tela. Muchas de las páginas que confeccionan cortinas online envían muestras de tela para que el cliente pueda comprobar la calidad del producto. Es algo que debemos de pedir siempre, ya que comprobar si la tela nos gusta tanto en la mano como en la pantalla del ordenador es fundamental. A veces, los colores varían tanto que al final las cortinas no hacen juego o el tacto de la cortina no es el esperado y no acaba de convencernos.

Además de poder comprobar la tela en la mano, en estas páginas ofrecen también guías muy fáciles de seguir para saber cómo medir correctamente y comprar las cortinas justo del tamaño que nos hacen falta. Medir bien es muy importante para que finalmente todo quede tal y como deseamos y no haya sorpresas desagradables.

La ventaja de comprar online es no tener que desplazarse a ningún establecimiento, ni que nadie venga a casa a medir. Además, se pueden conseguir precios más económicos que en tiendas físicas ya que hay una mayor competencia. A cambio, tendremos que responsabilizarnos de nuestras propias medidas y también tendremos que encargarnos del montaje de las cortinas.

Cada persona debe de sopesar los pros y los contras de cada método para comprar las cortinas y tomar su decisión en función de qué aspectos le resultan más importantes: el trato personal o la comodidad y precio.

Viajar no siempre es un placer

A los que nos gusta viajar, no fascina ya la misma preparación del viaje. De hecho, para los desplazamientos más largos yo me pongo a estudiar el destino con varias semanas de antelación. Es una forma de ir metiéndose poco a poco en la cultura que se va a conocer, pero también es una simple forma de entretenerse.

Cuando llega el momento de hacer el viaje, a veces siento una especie de melancolía, porque no sé si responderá a mis expectativas y porque queda bastante tiempo hasta que pueda preparar otro viaje. Pero en cuanto salimos para el aeropuerto ya vuelve la excitación propia del viajero.

Nunca sabes lo que te vas a encontrar. Y en ocasiones te encuentras con cosas no del todo agradables. En uno de los viajes que hicimos hace tiempo, nos encontramos con una meteorología para la que nos estábamos preparados. Un calor sofocante y una humedad extrema. A todo ello había que sumar la incomodidad de los desplazamientos y las condiciones poco higiénicas de algunos hostales. Pero lo peor estaba por llegar.

Uno de los hostales en los que nos quedamos no tenía mosquiteras a medida. Estaban rotas y no cubrían bien la ventana de la habitación. Como hasta ese momento no habíamos tenido demasiados problemas con los bichos no le dimos demasiada importancia y nos fuimos a dormir. Cuando nos levantamos estábamos abrasados. Habíamos dado de comer a todos los mosquitos del pueblo.

El problema fue a más, porque alguna de las picaduras reaccionó mal y se infectó hasta el punto que yo estuve enfermo un par de días. El médico que me atendió estaba cansado de ver reacciones similares y nos recomendó que, para otra vez, nos pusiéramos una pomada y utilizásemos mosquiteras a medida. Nos miramos entre nosotros…

El resto del viaje vivimos más pendientes de los mosquitos que de otras cosas. Analizamos cada centímetro cuadrado de la mosquitera para comprobar que no tenía agujeros y nos embadurnábamos de pomada a todas horas. Cuando volvimos a casa respiramos aliviados: nunca me picado un mosquito en esta casa.

Estores plegables, prácticos y muy elegantes

A nadie le gusta estar con las ventanas descubiertas de modo que cualquier vecino pueda ver qué sucede en casa. Pero la intimidad no es el único motivo por el que surgen las cortinas, que son también un fantástico aislante contra el frío y contra el calor.
Dentro de las cortinas las encontramos de muchos tipos. Los estores plegables son una muy buena opción para las ventanas de toda la casa. En sí mismos tienen muchas ventajas, como estas que se enumeran a continuación:
-No ocupan espacio. Primero porque su forma de colocarse hace que vaya totalmente pegado a la ventana y por tanto no ocupe el sitio que ocupa una cortina, especialmente si es de barra y tiene vuelo.
Además, el recogido plegado es mucho más eficaz que el recogido enroscado que hace necesaria una pequeña caja en la parte superior, donde está el sistema de recogido de la tela. Al plegarse, el estor se dobla sobre sí mismo y no ocupa lugar adicional.
-Son muy elegantes. Una persiana veneciana, por ejemplo, tampoco ocupa demasiado espacio y también va pegada a la ventana, pero no es ni de lejos tan elegante como un estor. La tela siempre viste mucho más una habitación que el metal, el plástico o incluso la madera de las persianas.
-Pueden ser de cualquier medida. El estor se puede realizar en cualquier medida, por ejemplo cubriendo también parte de la pared si así se desea por algún motivo. Solo hay que medir el tamaño en el que se quiere y encargar uno confeccionado para nosotros.
Es muy importante tomar bien las medidas ya que de equivocarnos el estor no quedaría tan bien como debería. Antes de enviar las medidas es bueno leer los consejos que en las Webs de fabricación de estores dan sobre cómo medir una ventana para no equivocarse jamás y conseguir exactamente lo que se desea.
-Permite muchas personalizaciones. En el caso de los realizados a medida la personalización es total, ya que se puede elegir la tela que más nos gusta y también el diseño del estor. Incluso si no nos gustan plegables se puede optar por cualquier otro sistema de recogido.
Las telas de los estores son muy variadas tanto en lo que se refiere a su composición como a sus diseños. Desde sedas hasta lonetas y con estampados clásicos o dibujos infantiles según el lugar en el que se vayan a colocar y los gustos de la persona que los encarga.