De la 95 a la 75 para ser la número 1

Hay mujeres que no se sienten cómodas con su pecho, pero por ser demasiado grande. No es lo más habitual, pero sucede. Cuando preguntamos por el asunto en una clínica especializada en reducción de pecho en Vigo nos hablaron de algunos casos bastante populares. Por ejemplo, el de Simona Halep, tenista rumana que ha llegado a ser el número 2 del mundo y que actualmente se mantiene en el top 10.
Es un caso que sirve de ejemplo para señalar que un busto demasiado grande puede ocasionar dificultades para la práctica de determinados deportes o actividades físicas. Con 17 años, Halep mostraba buenas dotes para el tenis, pero había llegado el momento de dar el salto. Así que en 2009 decidió someterse a una operación para reducir el pecho de la talla 95 a la 75, todo con el objetivo de llegar a ser el número 1 del ranking WTA. No llegó al número 1 pero sí al 2, que no está nada mal.
La jugadora rumana afirmó que un pecho tan grande le dificultaba los movimientos y le restaba velocidad. Cuatro años más tarde de su operación alcanzó su mejor posición en la WTA. Incluso, Halep llegó a decir que de no ser tenista también se hubiese operado puesto que el busto tan grande en relación a su cuerpo le creaba problemas en su vida diaria.
No ha sido la única famosa que ha pasado por el quirófano para reducir. En la clínica de reducción de pecho en Vigo también nos comentaron el caso de algunas actrices. Ya sabemos que lo normal en el mundo de Hollywood es aumentar el pecho, una decisión siempre polémica pero que puede tener mucho que ver con el éxito posterior, al menos suele ser el objetivo del aumento de pecho.
Sin embargo, actrices como Salma Hayek o Christina Ricci decidieron reducirse el pecho tras haber conquistado el éxito para sentirse más cómodas con su cuerpo. En España también hay algunos casos populares como el de Soraya, la cantante que pasó por Operación Triunfo, que desató la polémica con su reducción. No obstante, siempre ha afirmado que fue la decisión correcta.

Antes de que todo acabe…

A ninguno de nosotros nos gusta ver como nuestros mayores van decayendo poco a poco pero lo cierto es que nosotros poco tenemos que hacer, salvo hacer que se sientan lo más cómodos, reconfortados y con las mejores atenciones que sea posible.

Para ello mucha gente opta por mandarlos a centros especializados y con más medios que los que podríamos tener nosotros en nuestra casa. Todo depende de la enfermedad que se esté desarrollando en cada persona, por ejemplo si ustedes viviesen en madrid y tuviesen en su familia un enfermo de alzheimer lo podrían tener atendido durante el día en uno de los Centros de día alzheimer centro Madrid, que les permitirá seguir trabajando o haciendo lo que hagan en su vida cotidiana mientras su familiar está siendo bien cuidado y después podrán volver a llevarlo a casa que es donde verdaderamente el enfermo se sentará mucho más cómodo.

Hay otras clases de centros como las residencias de ancianos, donde cada vez más ancianos sobre todo aquellos que o bien no tienen familia o bien van allí por propia voluntad para no dar quebraderos de cabeza a la familia creyendo que allí les atenderán bien hasta el final de sus días. Lo verdaderamente triste es cuando la familia del anciano lo dejan allí porque es lo que más les conviene a ellos bien porque no pueden cuidarlo o porque sencillamente no quieren cuidarlo, habría que verlos a ellos en esa situación, con la sensación de que ya nadie te quiere y te abandonan como a un trasto viejo.

De todas formas seguro que todos estamos de acuerdo en que lo mejor es tenerlos en casa hasta el final, si es que podemos cuidar de ellos y hacerles pasar el tiempo que les queda de la mejor forma posible, más que nada porque es nuestra responsabilidad para con ellos ya que es nuestra forma de devolverles el favor, ya que seguro ellos han tenido que cuidar de nosotros en algún momento y no supimos agradecérselo de una manera adecuada. Seguro que ellos nos lo agradecerán de una forma muy entrañable.