NUEVAS COSTUMBRES CULINARIAS

Con todos los programas de cocina que ponen últimamente en  la tele es normal que la gente se haya emocionado un poco y se hayan volcado en ponerse a cocinar todos como si no hubiese un mañana. La gente ha empezado a comprar toda clase de electrodomésticos para poder hacer los platos que ven en la televisión, otra cosa es que les salgan los platos iguales a los que ven en la televisión, estoy completamente seguro de que a casi nadie les salen igual.

 

No sé porque se van a gastar una pasta en comprarse una freidora que han visto por la televisión si pueden comprar freidora barata en cualquier tienda de electrodomésticos y el resultado al final va a ser exactamente el mismo.

 

No veo mal que a la gente le guste cocinar pero tampoco tienen que gastarse un dineral en comprar cosas que después de que se les pase el entusiasmo por cocinar no van a volver a utilizar y van a tener cosas en casa abultando y que no les van a dar ningún uso.

 

Las empresas de electrodomésticos sobre todo las que cuyos electrodomésticos salen en los programas que ve todo el mundo en la televisión, que se aprovechan de la ocasión para vender más productos y seguramente más caros de lo que ya estaban antes de salir en los programas de la televisión, pero como la gente pica y si no es el mismo electrodoméstico no están contentos, hay gente para todo. Al final da igual qué electrodomésticos uses para cocinar, lo más importante es la técnica y hacer las cosas con cariño.
Espero que estos programas no duren mucho sino la población va a engordar sustancialmente ya que nunca antes se había cocinado tanto como se cocina hoy en día, gente que no había cocinado en toda su vida ha empezado ahora a cocinar por la moda de los programas de la televisión, pero por suerte estas modas no duran mucho tiempo y los que las siguen ahora en otro momento seguirán otras que aparecerán seguro, siempre aparecen modas nuevas que la gente sigue o porque les gustan o por mero aburrimiento.

Llaves inteligentes para coches

El sector del automóvil está avanzando a pasos agigantados. En las diferentes ferias que se desarrollan en todo el planeta aparecen nuevos conceptos. El motor eléctrico, la seguridad y la tecnología son tres de los apartados que más novedades acogen. Hace poco pude ver una llave inteligente creada por BMW para uno de sus vehículos eléctricos que se asemejaba más a un mini smartphone que a lo que todos entendemos como llave.

No cabe duda de que en un futuro a corto plazo, abriremos nuestros vehículos de otra manera. Las llaves tradicionales están pasando a mejor vida. Y eso es una suerte para tipos como yo que olvidarían los ojos si no los llevasen metidos en la cara.

Ya no sé ni las veces que he perdido las llaves ni las veces que he tenido que acudir a un Cerrajero barato urgente Bilbao para que me solucionase la papeleta. Ser despistado conlleva esta clase de cosas: no saber dónde has puesto la cartera, no recordar que tenías que hacer una llamada, o dejar las llaves dentro del coche… Aunque algunos amigos me dicen que ser despistado también tiene sus ventajas: vives más relajado porque no estás tan pendiente de todo. Puede que tengan razón…

De cualquier forma el futuro de la apertura de automóviles podría facilitar la vida a los despistados de este mundo. Si el mini smartphone de BMW aporta un mundo de posibilidades al poder controlar varias funciones remotas del coche desde la llave, el futuro podría estar asociado a la huella digital.

Como ya sucede con los propios teléfonos móviles que pueden ser activados solo por el propietario, el coche del futuro podría incorporar un sistema similar. Se trata de aportar más seguridad y dejar atrás el concepto llave como un objeto que debes llegar contigo… y que puedes perder. Si mi actual Renault Megane del 2009 tuviese este sistema de apertura no hubiese tenido que llamar al cerrajero barato urgente Bilbao tantas veces. Y es que no puedo perder la huella de mi dedo, ¿verdad? El futuro será mucho más sencillo para los despistados.

¿Es seguro comprar cortinas online?

Ahora que todo se compra a través de Internet son muchos los que también adquieren sus cortinas online. Pero, ¿es seguro comprarlas así? ¿Cómo suelen ser estas experiencias? Una buena manera de saberlo es leyendo opiniones de clientes que las han comprado y que son, en general, muy positivas. La mayoría alaban la comodidad de este método para comprar y también el ahorro que suelen conseguir al adquirir cortinas más baratas de lo que las encontraban en su ciudad o con muy buenas ofertas que han podido aprovechar.

Hay que diferenciar entre dos tipos de cortinas diferentes, las que se venden ya confeccionadas y las que se realizan a medida. Las cortinas confeccionadas no tienen ningún problema para comprarse a través de Internet más allá de tener claro su color exacto. Vienen empaquetadas tal y como las adquirimos en el comercio y en ocasiones, al ser las mismas marcas, sabemos exactamente qué va a llegar aunque lo hayamos comprado a un precio más bajo.

Las cortinas a medida necesitan de una mayor atención. Para empezar hay que escoger la tela. Muchas de las páginas que confeccionan cortinas online envían muestras de tela para que el cliente pueda comprobar la calidad del producto. Es algo que debemos de pedir siempre, ya que comprobar si la tela nos gusta tanto en la mano como en la pantalla del ordenador es fundamental. A veces, los colores varían tanto que al final las cortinas no hacen juego o el tacto de la cortina no es el esperado y no acaba de convencernos.

Además de poder comprobar la tela en la mano, en estas páginas ofrecen también guías muy fáciles de seguir para saber cómo medir correctamente y comprar las cortinas justo del tamaño que nos hacen falta. Medir bien es muy importante para que finalmente todo quede tal y como deseamos y no haya sorpresas desagradables.

La ventaja de comprar online es no tener que desplazarse a ningún establecimiento, ni que nadie venga a casa a medir. Además, se pueden conseguir precios más económicos que en tiendas físicas ya que hay una mayor competencia. A cambio, tendremos que responsabilizarnos de nuestras propias medidas y también tendremos que encargarnos del montaje de las cortinas.

Cada persona debe de sopesar los pros y los contras de cada método para comprar las cortinas y tomar su decisión en función de qué aspectos le resultan más importantes: el trato personal o la comodidad y precio.