COMO HACER EL CAMINO DE SANTIAGO MÁS FÁCIL

Hacer el camino de santiago es un viaje para disfrutar de los paisajes, de la gente que te encuentres por el camino y de la soledad si es que la encuentras, ya que el camino por norma general está bastante lleno de gente de toda clase de nacionalidades diferentes. La parte espiritual del camino ha sido desbancada por hacer un viaje divertido en el que pasar unos cuantos días con los amigos.
Por poder, puedes hacer el camino como más te guste, por lo general la mayoría de la gente se decide por hacerlo andando que es la forma más usual de realizarlo, el único inconveniente aparte del cansancio es qué hacer para no tener que cargar constantemente con las mochilas, existen servicios de transporte de mochilas que te ayudan a transportar tu mochila al siguiente albergue en el que te vas a alojar, lo que te hará el camino mucho más llevadero ya que no tendrás que cargar con una mochila cargada que te haría ir mucho más lento.
Otra forma de hacer el camino de santiago de forma sencilla es en bicicleta, de esta forma puedes avanzar de forma mucho más rápido que si fueses andando ya que puedes recorrer el recorrido de varias jornadas andando en una sola jornada, otra de las ventajas de hacer el camino de santiago en bicicleta es que no tienes que sufrir con las ampollas que se les forman en los pies a los que van andando.
Si por un casual haces el camino de santiago en solitario, cuando te des cuenta ya no estarás solo, habrás conocido a otras personas que también lo están haciendo en solitario y que se dan cuenta de que hacerlo acompañado es mucho más ameno, aunque no conozcas a las personas que te acompañan, sobre todo si vas por sitios por donde no conoces el camino, aunque por lo general está bastante bien señalizado.
Bueno, en general la gente que te encuentras durante el camino de santiago suelen ser bastante amables, aunque también puedes tener mala suerte y encontrarte con gente que no te caiga bien, todo según la suerte que tengas.

El jamón más caro del mundo 

No es un producto barato, pero pocos pueden resistirse… si tienen suficiente dinero en la cartera. El Jamón de Jabugo es uno de los reyes indiscutibles de la mesa, una delicatesen que pone a España en el mapa culinario a nivel mundial, como lo puedan ser también el Rioja, el cava o la paella. Comprar jamon Iberico en Navidad es una de las costumbres más arraigadas en nuestro país. Pero hay jamones y jamones, también de Jabugo…
Recientemente el libro de los récords Guinness certificaba un jamón de Jabugo como el más caro del mundo superando los 3.000 euros. ¿Por qué tan caro? Los procesos en la cría del cerdo y en la producción del jamón son tan específicos que disparan el precio del producto.
Hablamos de una ganadería ecológica que implementa las últimas tendencias y las tecnologías más modernas a un proceso de cría y curación con siglos de historia. Se trata de mantener intactas las tradiciones más arraigadas pero incluyendo aquellos elementos tecnológicos que puedan aportar un plus para que el producto final alcance una cotas de calidad nunca vistas en este tipo de productos.
Por supuesto, hablamos de cerdos ibéricos que viven en libertad en un parque natural bajo la atenta mirada de los criadores. El ecosistema está plagado de encinas, alcornoques y dehesas y el alimento de los cerdos es totalmente natural. Por otro lado, el proceso de curación dura unos 6 años y está sometido a los más estrictos controles de calidad. Así es el jamón ibérico más caro del mundo.
Por suerte para los que no somos millonarios, también se puede comprar jamon iberico por precios más asequibles. Todo el mundo sabe que el jamón ibérico, sea de Jabugo o de otro enclave de prestigio,  no es barato, pero la calidad se paga. El sabor de un buen ibérico es inconfundible y se diferencia muy bien de un jamón común.
Por otro lado, diversos estudios recomiendan el jamón ibérico por delante de otros embutidos y carnes. Se trata de un producto saludable que, obviamente, hay que comer con moderación pero que también es beneficioso para la salud. Y además está riquísimo.